Los Diablos Rojos finalizaron el mejor Mundial de su historia, acabando en tercera posición tras volver a imponerse a Inglaterra (ya la ganaron en la fase de grupos) en la final de consolación (2-0).

Sinfonía belga en la primera mitad

Thomas Meunier fue el autor del primer gol de Bélgica a los 4 minutos del partido ante Inglaterra.

Thomas Meunier fue el autor del primer gol de Bélgica a los 4 minutos del partido ante Inglaterra.

Había dudas por conocer los onces iniciales de ambos equipos. El palo emocional tras perder en semifinales podía haber dado razones de sobra a Southgate y Roberto Martínez para que, como en el partido de la fase de grupos, hubiesen dado minutos a varios de los menos habituales. No fue así. Ambos equipos salieron con la mayor parte de sus titulares, y nos regalaron una gran primera parte.

No hubo que esperar mucho para ver el peso de Meunier en el juego ofensivo de Bélgica. El lateral diestro del PSG, posiblemente el mejor de este campeonato, marcó al finalizar el primer contraataque de los Diablos Rojos. El pase vino desde el lateral zurdo, ocupado de nuevo por Chadli, y su compañero en la banda opuesta remató a placer, acabando en posición de 9 puro.

Inglaterra no se descompone

Eric Dier dispuso de dos ocasiones de gol para batir a Courtois. En esta jugada, superó al meta del Chelsea pero su compañero en el Tottenham, Alderweireld, sacó el balón sobre la línea de gol.

Eric Dier dispuso de dos ocasiones de gol para batir a Courtois. En esta jugada, superó al meta del Chelsea pero su compañero en el Tottenham, Alderweireld, sacó el balón sobre la línea de gol.

La venta de los belgas golpeó a los ingleses que, pese a todo, tuvieron una ocasión clarísima para haber empatado a los pocos minutos en encajar el gol. Harry Kane, que marcó 5 de sus 6 goles en el torneo en los dos primeros partidos ante Túnez y Panamá, demostró estar fundido (algo que se le ha notado desde cuartos de final), fallando un gol que le regaló Sterling (otro que ha estado fatal en este Mundial).

Una segunda ocasión de Kane y algún remate en jugadas a balón parado fueron lo único que hicieron los ingleses en una primera mitad en la que, en Bélgica, Kevin De Bruyne jugó el mejor partido del Mundial, dando tres pases de gol a Lukaku, que el del United falló por errores técnicos al realizar el control de la pelota.

Llegó el descanso y la entrada de Lingard dio aire a Inglaterra. Loftus-Cheek y Delph no había podido hacer nada ante un De Bruyne desbocado, y el cambio de Southgate hizo que poco a poco, los Tres Leones empezaran a creérselo.

Bélgica cede el balón y resuelve a la contra

Eden Hazard marcó el segundo gol ante Inglaterra en la victoria belga en la lucha por el tercer puesto.

Eden Hazard marcó el segundo gol ante Inglaterra en la victoria belga en la lucha por el tercer puesto.

Por cansancio y por falta de acierto, Roberto Martínez mandó a Lukaku (que peleaba la Bota de Oro con Kane) al banquillo con media hora por delante. Entre que Mertens no se enteró y ante el empuje inglés, los Diablos Rojos empezaron a pasarlo muy mal. En justicia, los ingleses tuvieron ocasiones para empatar pero, como suele pasar, si se perdona a un gran equipo (y Bélgica lo es), lo acabas pagando.

Tras una de las mejores jugadas del campeonato (Alderweireld sacó jugado el balón y, de primeras, Hazard, Mertens, De Bruyne y Meunier se plantaron ante Pickford, que hizo un nuevo paradón (el enésimo en este Mundial), evitando el doblete del carrilero belga.

Pasaron 5 minutos hasta que, esta vez sí, Hazard finalizara otro contraataque de libro, batiendo al meta del Everton con un tiro por bajo tras una nueva asistencia del que a mi entender ha sido uno de los mejores mediocampistas del torneo, Kevin De Bruyne.

No hubo tiempo para más. Bélgica acaba tercera, su mejor posición de siempre en un Mundial, e Inglaterra acaba 4ª, como en 1990. Solo en 1966 tuvo un mejor resultado.

¡Buenas apuestas!