Por primera vez desde el Mundial de Suecia en 1958, Italia no participará en una fase final mundialista. El fracaso de los transalpinos, incapaces de marcarle un gol a Suecia en 180 minutos, se consumó en un Estadio de San Siro donde nunca antes habían no ganado un partido definitivo.

En caída libre

Tras no marcar un sólo gol en los dos partidos de la repesca, Italia se pierde su primer Mundial desde 1958,

Tras no marcar un sólo gol en los dos partidos de la repesca, Italia se pierde su primer Mundial desde 1958,

Ganadora del Mundial 2006, en aquella final en la que Materazzi provocó a Zidane hasta lograr que el francés le agrediese, Italia ha ido perdiendo peso en el panorama futbolístico internacional. Sólo en la etapa de Prandelli, cuando acabaron como subcampeones europeos, pero arrasados por España en la final del Europeo 2012 (4-0), los azzurri han estado a la altura de una selección con cuatro estrellas de campeón del mundo en su pecho.

La pasada Eurocopa, Antonio Conte salió del equipo en el que un jugador como Graziano Pellé tenía un rol vital. Tras una primera fase bastante tranquila, Italia se cruzó con la pésima España de Del Bosque, de Iker Casillas, del final de ciclo, y se dio el gustazo de derrotarles, llegando a los cuartos de final ante una Alemania que nunca les había eliminado. Esta vez sí fue así, y Conte dejó la Nazionalle con la sensación de haber hecho más de lo que esa plantilla daba de sí.

Ventura quedó señalado para siempre

Los jugadores italianos lloraron sobre el césped de San Siro, donde no pasaron del empate a cero ante Suecia.

Los jugadores italianos lloraron sobre el césped de San Siro, donde no pasaron del empate a cero ante Suecia.

Su sustituto, Gian Piero Ventura, no sólo no consiguió continuar con el trabajo hecho con el hoy entrenador del Chelsea. Aparte de perder a Pellè como referente (un caso similar a David Villa, lejos de la competición europea tras aceptar un jugoso contrato en el fútbol chino), los italianos no supieron adaptarse a la nueva realidad de su fútbol.

Paolo Cannavaro, hermano del central internacional, ponía el dedo en la llaga de algo que todo el mundo sabe pero nadie ha sabido encauzar. Decía el hoy central del Sassuolo que desde hace 15 años, cuando se aceptó la libre circulación de jugadores, llegan demasiados extranjeros de menor talento a las competiciones italianas. Como en el resto del mundo, la globalización ha cambiado por completo el panorama del Calcio italiano, en el que los entrenadores más veteranos, siempre pensando en lograr resultados, son reticentes a dar oportunidades a los jugadores italianos jóvenes.

A colación de lo anterior, el central internacional Giorgio Chiellini ya dijo la semana pasada que los defensas italianos habían perdido su identidad, culpando a Guardiola y a su estilo de juego con el Barça (centrales que salen jugando el balón, nunca patadón largo…) de haber provocado un cambio en la mentalidad de los defensas italianos, habitualmente contundentes, siempre duros, que había dañado a la Selección.

Ni juego ni resultados

Gigi Buffon se despidió de la manera más triste de la Selección Italiana tras la eliminación ante Suecia.

Gigi Buffon se despidió de la manera más triste de la Selección Italiana tras la eliminación ante Suecia.

Lo cierto es que Italia no compitió por el liderato del Grupo con una España que empató en suelo transalpino, empatando el segundo partidos en menos de 5 meses, en un partido en el que tanto Ventura como Lopetegui aún se estaban presentando ante sus jugadores. Mientras que el donostiarra aún no ha perdido al frente de España, ganándose la confianza de sus hombres, Gian Piero Ventura ya puede dar por finalizada su etapa en la Squadra Azzurra, pasando a la historia por ser el hombre que no fue capaz de meter a Italia en un Mundial por primera vez en 60 años.

Para Buffon, la derrota fue aún más dura al suponer su despedida de la Nazionalle, quitándole el sueño de ser el primer jugador en participar en 6 citas mundialistas consecutivas.

Los suecos, por su parte, demostraron que sin una estrella, sin un gran juego, pero con mucha convicción (y algo de fortuna ya que a la postre ganaron con un gol de rebote en el partido de ida) fueron capaces de dejar en la cuneta a Holanda (en la fase de grupos) y a Italia (en la repesca). Ellos son, junto a Suiza y Croacia, los últimos equipos europeos en obtener su billete para la cita del próximo verano.

¡Buenas Apuestas!