24 años después de que el italiano Mauro Tassotti le partiera la nariz en los cuartos de final del Mundial de Estados Unidos 1994, Luís Enrique Martínez ha sido nombrado seleccionador nacional por el nefasto presidente de la RFEF, Luís Rubiales.

Rubiales da el puñetazo a España

Hace exatcamente 24 años, Mauro Tassotti le rompía la nariz a Luís Enrique en la última jugada de un Italia-España en cuartos de final del Mundial de Estados Unidos.

Hace exatcamente 24 años, Mauro Tassotti le rompía la nariz a Luís Enrique en la última jugada de un Italia-España en cuartos de final del Mundial de Estados Unidos.

Es imposible que ningún personaje haya sido tan nocivo al frente de una federación de ningún deporte en ningún país como lo está siendo Luís Rubiales en la RFEF. Ni haciéndolo a posta habrá nadie que pueda superar la actuación del ex jugador del Levante, que no contento con cargarse cualquier opción de la Selección Española en el pasado Mundial, echando a Julen Lopetegui a 48 horas del debut ante Portugal, mete una bomba de relojería en el vestuario, eligiendo al que posiblemente sea el entrenador más conflictivo de todo el panorama internacional.

Luís Enrique llega al banquillo de España tras un año sabático en el que posiblemente ni siquiera él se haya aguantado a sí mismo. Borde, poco sociable, polémico, el perfil del asturiano sólo encuentra algo similar en Javier Clemente. La diferencia entre ambos es que mientras el de Barakaldo siempre ha tenido personalidad para alinear a quién ha considerado oportuno, a Luís Enrique se hizo público que no fue nadie más que Lionel Messi el que le impuso la forma de jugar tras arrancar su etapa como entrenador culé con más pena que gloria. Luís Suárez, en una entrevista en ESPN, reconocía que Messi le dijo que no hiciese caso a las instrucciones del asturiano, empeñado en ponerle en la banda izquierda, y que gracias a esa orden del rosarino, el equipo ganó el partido clave ante el Atlético de Madrid en el que se gestó al consecución de 5 de los 6 títulos en juego en la primera temporada de Luís Enrique en el banquillo de Can Barça.

Las razones de Rubiales

Luís Rubiales ha contratado a Luís Enrique como seleccionador sin consultar ni avisar a ninguno de los jugadores de la Selección Española.

Luís Rubiales ha contratado a Luís Enrique como seleccionador sin consultar ni avisar a ninguno de los jugadores de la Selección Española.

Cuando a un mediocre se le sitúa en un puesto de responsabilidad suele caer en la tentación de hacer cosas contra todo sentido común para tratar de destacar, de dar la nota. Rubiales nos quitó la ilusión en el pasado Mundial a los muchos que creíamos que ese equipo podía llegar muy lejos. Lo hizo por un exceso de orgullo y una nula visión del bien común, del objetivo colectivo. “Estos son mis coj….” pudo decir. En Rusia deberían hacerle un monumento.

Parece que al pobre hombre que dirige la RFEF no le ha bastado con eso. Con cargarse un proyecto que cercenó sin que perdiera un partido. Cuando se apuntaban nombres de consenso, con amplia experiencia, una buena dosis de mano izquierda, y con perfiles muy más parecidos a Lopetegui o Del Bosque que al de Clemente, Rubiales se ha sacado de la manga un fichaje con el que, por un lado, sabe que va a haber lío con la prensa, dado el perfil tosco y maleducado del ex delantero internacional español. Por otro lado, se cubre las espaldas, logrando que dejen de hablar de él y todo se centre en el nuevo seleccionador.

Lo peor es que creo que la decisión de Rubiales tiene su punto de venganza contra el Real Madrid, por “osar fichar al seleccionador”….respetando una cláusula del contrato que el propio Rubiales firmó menos de dos meses antes. El fanatismo anti Real Madrid de Luís Enrique es palpable. Fue tratado de forma injusta (según su criterio) en su etapa en la Casa Blanca y ese odio a todo lo que tenga que ver con su ex equipo lo focalizó en amor por su gran rival.

Posiblemente, la persona que mejor describió la personalidad del nuevo seleccionador del equipo de Rubiales fue el desaparecido Gaspar Rosety (curiosamente, una persona muy allegada al ex presidente Ángel Villar). En sus días comentando los partidos del equipo de sus amores, el gran periodista asturiano afirmó al valorar una actuación de su paisano, entonces jugando como extremo diestro: “Luís Enrique, eres como la primera rodaja del Pan Bimbo: llevo 40 años comiéndola y aún no sé para qué sirve”. Que Dios nos pille confesados.

¡Buenas Apuestas!