El base de los Cleveland Cavaliers, una de las tres estrellas de la franquicia de Ohio, ha pedido ser traspasado al no querer seguir ocupando un papel secundario en el equipo a la sombra de LeBron James.

Un número 1 a la sombra de LeBron

Este triple de Kyrie Irving fue decisivo para la victoria de los Cavaliers en el 7º y definitivo partido de la final.

Este triple de Kyrie Irving fue decisivo para la victoria de los Cavaliers en el 7º y definitivo partido de la final.

Kyrie Irving fue el número 1 del Draft de 2011. El jugador sobre el que los de Ohio deberían iniciar la reconstrucción tras un par de años de sufrir la marcha de LeBron James a los Miami Heat. Irving apenas había jugado una temporada para Mike Krzyzewski en la Universidad de Duke, perdiéndose varios partidos por lesión. Los Cavaliers no dudaron y apostaron con él, pero en sus tres primeros años, el equipo no acompañaba. Lejos de meterse en playoffs, aquellos Cavaliers eran un equipo de Lotería, obteniendo dos veces más el primer puesto para elegir en dos de los tres años siguientes.

El General Manager David Griffin apostó fuerte por su base, al que renovó en el verano de 2014, prometiéndole una mejor plantilla y un aumento en su contrato de rookie. Apenas 10 días después de anunciar su renovación, LeBron James decidía volver a casa, haciendo que los Cavaliers se convirtieran de forma inmediata en un aspirante al título. El traspaso por el que Kevin Love llegó a Ohio completó la formación de un nuevo Big Three, con ‘King James’ siendo fundamental para reclutar a veteranos de la liga que aún no habían ganado un anillo. Tres viajes a las finales en estos tres años juntos, con el título ganado el año pasado como gran logro, han puesto a los Cavaliers como gran referente de la Conferencia Este. Nadie duda a día de hoy que ellos y los Boston Celtics serán los claros finalistas de la Conferencia el próximo mes de mayo dada la marcha de otras estrellas a equipos del Oeste.

El final del Big Three de los Cavs

Kyrie Irving y LeBron James se combinaron para anotar 71 puntos en la victoria de los Cavaliers en el 4º partido de la Final de la NBA.

Kyrie Irving y LeBron James se combinaron para anotar 71 puntos en la victoria de los Cavaliers en el 4º partido de la Final de la NBA.

Con este panorama, todo haría indicar que un jugador como Kyrie Irving, que ya lo ha ganado casi todo tanto a nivel individual (salvo el MVP de la liga) como colectivo (título NBA, oro olímpico, campeón de mundo con Estados Unidos….) estará feliz por intentar jugar su cuarta final consecutiva, por estar en disposición de volver a ganar. Pero no es así.

Kyrie Irving le pidió a su equipo que le pongan en el mercado. No aguanta más ser un segundo espada, a la sombra de LeBron James. Ve a Curry ganando dos anillos y dos MVPs de la liga y se pregunta si el de Akron es mejor que él. Su relación con ‘King James’ no pasa de ser profesional y el jugador decidió que éste era el momento. Justo en este mercado, cuando a LeBron aún le falta un año y, presumiblemente, no seguirá en Ohio el año próximo, y justo cuando varios agentes libres estaban en el mercado. Uno de ellos, Jimmy Butler, es uno de los jugadores con los que mejor relación tiene Irving tras coincidir en el equipo olímpico americano en Río 2016. Butler intentó su fichaje para los Chicago Bulls, pero acabó saliendo rumbo a los Minnesota Timberwolves, uno de los equipos que se ha convertido en destino deseado de Irving. Como los son los San Antonio Spurs y los New York Knicks.

El Big Three de los Cavaliers se romperá. No lo duden. El deseo del jugador es claro y la marcha de David Griffin de la franquicia de Cleveland no ha ayudado a convencerle de lo contrario. Para los Cavaliers, la papeleta se antoja muy complicada. A un año vista, se pueden encontrar sin dos de sus tres mejores jugadores, de manera que la salida de Irving les condiciona de una manera inimaginable cuando hace 8 semanas aún estaban peleando por el anillo con los Warriors.

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