Ni saber del pinchazo del líder, el FC Barcelona, ante el Celta horas antes de saltar al césped del Nuevo Estadio San Mamés le sirvió al Real Madrid para romper su mala racha de juego y resultados. El campeón sigue a 8 puntos del primer puesto y ve como el Atlético de Madrid le adelanta.

La misma historia de toda la temporada

Por segundo vez esta temporada, Sergio Ramos fue expulsado por doble amarilla en la Liga Santander.

Por segundo vez esta temporada, Sergio Ramos fue expulsado por doble amarilla en la Liga Santander.

Hay una frase muy manida en el coaching empresarial que dice que “haciendo lo mismo, se obtienen siempre los mismos resultados”. Parece que Zinedine Zidane no está de acuerdo con ello, viendo que una y otra vez insiste en alinear el mismo once tipo pese a que los resultados no son precisamente los deseados.

El once que se proclamó campeón de la Champions League en Cardiff, en la primera semana de junio, saltó al césped del feudo rojiblanco para medirse a un Athletic Club que venía de caer eliminado en los dieciseisavos de final de la Copa del Rey a manos del Formentera de la Segunda División B. Únicamente Gareth Bale, con el que apenas se ha contado en los últimos 10 meses ante sus innumerables lesiones, podría haber tenido un puesto en el once inicial del técnico galo en Bilbao. Su lugar lo ocupó Isco Alarcón como viene siendo habitual, pasando a formar un 4-4-2, con el malagueño pegado hacia una banda, con Cristiano Ronaldo y Karim Benzema en punta.

La historia del partido es la misma que hemos visto al cuadro blanco en demasiados partidos de esta liga: pese a los nombres y al talento que Zidane puede presentar sobre el césped, este equipo no funciona. Puede ganar por acciones de calidad individual, por fallos del rival o simplemente por pura coincidencia, pero el plan de juego del equipo está tan manido y es tan evidente que todos y cada uno de sus rivales está sabiendo como desactivar al campeón de Europa.

Ocasión perdida ante un rival tocado

Después de marcar en los dos partidos anteriores, Karim Benzema se quedó sin marcar en San Mamés.

Después de marcar en los dos partidos anteriores, Karim Benzema se quedó sin marcar en San Mamés.

Los Leones, que pasaban por el peor momento del último lustro, salieron a contener y a esperar el típico regalo que partido tras partido obsequia el campeón de liga. Esta vez, con Keylor Navas recuperado, el regalo fue menor y ni Aduriz, ni Williams ni Raúl García fueron capaces de ver puerta.

Con Marcelo dejando su banda al descubierto con sus continuas subidas, con Carvajal haciendo lo mismo por el lado derecho y con Cristiano Ronaldo pidiendo a Papá Noel que le traiga un delantero rematador que le libere de hacer el trabajo sucio a él, el Real Madrid repitió una y mil veces el tocar y tocar buscando el pase interior y, si no, centrar el balón al área. Contra un equipo con el vasco y sin tener a un especialista (¿Morata, Mariano…., Belotti?), cada pase fue un balón desperdiciado, una manera de darle aire a Cuco Ziganda y sus jugadores a los que casi cualquier otro equipo de la parte media alta de la tabla podría haber vencido anoche con cierta claridad.

Pese a la polémica (otra vez penaltis no pitados, doble amarilla para Ramos mientras que Raúl García acabó el partido….), el Real Madrid no tiene excusa ninguna y Zidane, teniendo lo que tiene en el banquillo, volvió a cometer un error de principiante. Afortunadamente para él y  para el equipo, las bajas de Ramos, Casemiro y Carvajal por sanción harán que el conjunto merengue cambie algo de cara al choque estelar de la próxima semana ante el Sevilla. ¿Podrá jugar Gareth Bale?

¡ Buenas Apuestas !