Pese a clasificarse para los cuartos de final de la Copa del Rey, eliminando al Numancia por un global de 5-3, la imagen dada por el campeón de Europa dejó mucho que desear en un Estadio Santiago Bernabéu que registró una de las peores entradas desde que Florentino Pérez inició su segunda etapa en 2009.

Un campeón sin magia

Lucas Vázquez marcó los dos goles del Real Madrid en el empate ante el Numancia en el Bernabéu.

Lucas Vázquez marcó los dos goles del Real Madrid en el empate ante el Numancia en el Bernabéu.

Zinedine Zidane presentó a su segundo equipo, con Nacho como capitán, con Casilla en portería y con todos los menos habituales teniendo minutos en un partido que parecía apetecerles poco jugar. Marcos Llorente y Mateo Kovacic formaban el medio pivote en el centro del campo, dando cobertura a Marco Asensio, Dani Ceballos, Lucas Vázquez y Borja Mayoral. Los 4 de arriba se salvaron del suspenso general, más por pequeños destellos de calidad que por el juego en sí.

Después de la polémica del partido de ida en Los Pajaritos y el empate en Vigo, cabía pensar que Zidane habría puesto las pilas a sus meritorios para que por fin jugasen un partido aceptable. No fue así. Sólo Lucas Vázquez, con su primer doblete desde juveniles, destacó. El gallego adelantó al equipo blanco a los 10 minutos de encuentro, aprovechando un gran centro desde una banda que el extremo remató con la cabeza de forma eficiente.

Guillermo se doctora en el Bernabéu

El Numancia se llevó su primer empate del Bernabéu con doblete del delantero Guillermo Fernández.

El Numancia se llevó su primer empate del Bernabéu con doblete del delantero Guillermo Fernández.

La lesión de Higinio y la entrada de Guillermo Fernández en el equipo de Jagoba Arrasate acabó siendo más importante de lo previsto. Higinio demostró su clase en la media hora que estuvo en el campo, pero el ex del Athletic Club marcó dos verdaderos golazos, compitiendo con Lucas por ser el mejor jugador del partido pese a jugar sólo una hora.

El primer tanto de los sorianos, un contraataque magistralmente llevado por Larrea y finalizado por Guillermo, dejó en evidencia a un equipo merengue que se volvió a dormir una vez que el resultado de la eliminatoria, y más tras el gol de Lucas, estaba más que claro. Consentir un tanto en el descuento no es de recibo para un conjunto en el que todos los jugadores en el campo eran internacionales, pero la falta de atención, incluso ante un equipo de la Liga 1|2|3| se acaba pagando.

Zidane parece perdido

Pese a clasificarse de ronda, el Real Madrid volvió a decepcionar ante el Numancia.

Pese a clasificarse de ronda, el Real Madrid volvió a decepcionar ante el Numancia.

La entrada de Achraf por Carvajal en la segunda mitad no cambió nada en el Real Madrid, que volvió a adelantarse con un gran pase de Borja Mayoral sobre Lucas Vázquez, que resolvió de una gran volea. Era el minuto 59 y Zidane empezó a mover su banquillo. Supongo que no esperaría el resultado que acabó provocando. Isco salió en el minuto 62 por Marco Asensio. Como siempre, el de Arroyo de la Miel se hizo amo del balón, pero el equipo no generó un mayor peligro sobre la meta de Munir.

A quince minutos del final, el que entró fue Casemiro para suplir a Borja Mayoral en uno de los cambios más extraños de la carrera de Zidane al frente del Real Madrid. El partido estaba 2-1 y, en vez de ayudar a su equipo a ser más sólido, la modificación provocó que los jugadores del Numancia olieran el miedo en su rival. Si el campeón de Europa, en su estadio, se refuerza en medio del campo y se queda sin un solo delantero, “nos deben tener miedo”, debieron pensar. Así pasó: a los 6 minutos de la entrada de Casemiro para formar un trivote nunca visto con Kovacic y Llorente, Guillermo marcaba un golazo de cabeza que ponía el que sería el 2-2 definitivo.

El público del Bernabéu se marchó enfadado (al menos los madridistas porque anoche, muchos seguidores sorianos poblaron las gradas del feudo merengue). La decepción es continúa con el equipo que hace 6 meses parecía estar a otro nivel. Zidane parece no saber qué hacer para cambiar el rumbo, e insiste en no reforzar el equipo cuando los resultados recomiendan justo lo contrario.

¡Buenas Apuestas!