El delantero uruguayo saldrá del PSG en el próximo mercado invernal en el caso de no ceder en su empeño de equiparse a la gran estrella del equipo, Neymar Jr., tras el vergonzoso incidente protagonizado entre ambos jugadores durante y al acabar el partido del pasado domingo ante el Olympique Lyon.

Un goleador desubicado

Menos de un mes ha bastado para que el buen rollo entre Neymar Jr. y Cavani haya saltado en pedazos.

Menos de un mes ha bastado para que el buen rollo entre Neymar Jr. y Cavani haya saltado en pedazos.

Imagínese el lector en la situación que le propongo a continuación. Su empresa contrata a alguien, al que paga una millonada, proveniente de una empresa que le acaba de arrebatar la mayor parte del mercado. Ese nuevo compañero es responsable de haber ideado la estrategia que ha supuesto ese pérdida por parte de su empresa y ahora, llega en loor de multitudes, llamado a ser el salvador de su nueva empresa. Usted, que se ha dejado comer el terreno contra él cuando ambos competían, no sólo no le quiere ceder su plaza de aparcamiento, si no que, cuando no le ven, se cuela en el despacho del nuevo y le saca las cosas al pasillo. ¿Cuánto duraría usted en esa empresa?

Edinson Cavani no es un jugador santo de mi devoción. Por mis lazos afectivos con Uruguay, siempre he preferido otro tipo de jugador, mucho más próximo a Suárez que al mal llamado ‘Matador’. Es evidente que Cavani tuvo una época brillante en Nápoles, jugando para un Rafa Benítez que devolvió la grandeza a los partenopeos, pero con la doble campeona del mundo, su nivel cuando se le ha requerido, en ausencia de Suárez, nunca ha estado a la altura.

Si hace dos años, Laurent Blanc supo lidiar con el ego de estrella del uruguayo, al que le mataba la envidia al sentirse en el mismo nivel que Zlatan Ibrahimovic (pobre iluso), la pasada temporada Cavani se hizo el amo del equipo tras la marcha del sueco al Manchester United, logrando infinidad de goles en la Ligue 1 y en las dos Copas francesas.

De villano a salvador

Neymar Jr. fue el gran protagonista del partido el Barça ante el PSG, cerrando la remontada con dos goles decisivos en los minutos finales.

Neymar Jr. fue el gran protagonista del partido el Barça ante el PSG, cerrando la remontada con dos goles decisivos en los minutos finales.

Sin embargo, llegó la eliminatoria ante el FC Barcelona en Champions League. El PSG le dio un baño histórico al conjunto de Luís Enrique Martínez y de Lionel Messi, humillándoles por 4-0 en el Parque de los Príncipes. El partido de vuelta, más allá de la leyenda negra que siempre sobrevolará a la actual del árbitro alemán Aytekin, pasó a la historia por la exhibición de Neymar Jr., liderando la remontada por 6-1 que hizo historia en el fútbol europeo. Cavani marcó el único gol de su equipo, celebrando antes de tiempo una victoria que acabó en humillación.

La exhibición de Neymar Jr. fue tapada por una extraordinaria foto de Messi frente a la grada y posiblemente el paulista decidió aquel día que lo de ser actor secundario había acabado. El PSG era uno de los pocos equipos en el mundo capaz de pagar la cláusula de 222 millones de euros para fichar al brasileño, pero era el único de todos ellos en no tener un jugador de semejante nivel. Así lo entendió el jugador, el propietario del equipo, los compañeros de Neymar en Barcelona y la práctica totalidad de la plantilla de su nuevo equipo. Únicamente Cavani y su ego, ese que le debe nublar la visión en cada partido, cuando falla ocasiones impropias hasta de un jugador alevín (¿cuántos goles hubiera marcado, jugando en un equipo modesto, sin posibilidad de hartarse a fallar ocasiones de gol en cada partido?) no se enteraron de que había llegado un nuevo sheriff a la ciudad.

La guerra del gol

El lanzamiento de un libre directo en el arranque de la segunda parte causó el primer pique entre Neymar Jr. y Cavani ante el Lyon.

El lanzamiento de un libre directo en el arranque de la segunda parte causó el primer pique entre Neymar Jr. y Cavani ante el Lyon.

Neymar Jr., un jugador que tiene un ego tan enorme como su talento, debutó intentando involucrar al uruguayo en el ataque, pese a que la diferencia de talento entre ambos es infinita. Así, Cavani llegaba al partido ante el Lyon habiendo igualado el récord de Wiltord, aquel goleador que triunfó tanto en Francia como en el Arsenal, marcando goles en todos y cada uno de los primeros partidos de la Ligue 1. Por eso, el uruguayo necesitaba mantener esa racha viva un partido más, pesase a quien pesase.

Llegó la primera jugada tensa del partido, en una falta en la frontal del área que Cavani, como si se tratase de un crío caprichoso, ‘se pidió”. Con Dani Alves, Julian Draxler y, por supuesto, Neymar Jr. en el campo, Cavani quería tirar la falta y, si hubiera podido, sacar los corners para poder rematarlos. Alves le quitó el balón y tras varias escaramuzas, Neymar lo situó para lanzar. Cavani le molestó, situándose detrás de él y presionando al paulista, que no marcó un golazo por el paradón de Lopes.

El PSG se adelantaría tras un jugadón de Lo Celso, que pasó a Cavani para rematara de espuela. El balón no hubiese entrado de no rebotar a un defensa. Los parisinos rompían el empate ante uno de sus grandes rivales en Francia, pero eso daba igual porque el gol no le contaba a Cavani.

Neymar Jr. perdió la batalla pero ganará la guerra

Tras no tirar el libre directo minutos antes, Cavani buscó su gol desde el punto de penalti pese a la petición de Neymar Jr. para ser quién lo lanzara.

Tras no tirar el libre directo minutos antes, Cavani buscó su gol desde el punto de penalti pese a la petición de Neymar Jr. para ser quién lo lanzara.

Un penalti sobre Mbappe dio lugar a la segunda parte del pique entre los dos sudamericanos. Esta vez, Cavani se adelantó a Neymar Jr. y no soltó el balón pese a la insistencia de la gran estrella de su equipo, de la Ligue 1 y posiblemente, uno de los tres jugadores más importantes del mundo. Otro jugador con más carácter y personalidad (¿imaginan donde habría acabado un lanzamiento de Ibrahimovic en una situación así?), habría metido a Lopes dentro de la portería y hubiera dejado claro que él y sólo él lanzaba los penaltis en el PSG. Cavani tiró al mismo sitio que tiró en el partido de Ligue 1 anterior, Lopes sacó la mano del partido y el balón botó a un metro fuera de la línea de gol tras golpear el larguero. Cavani se volvió loco pidiendo al árbitro que había entrado. Aparte de no enterarse de quién manda en el equipo, tampoco debe saber que había ojo de halcón bajo las porterías.

El segundo tanto, otro autogol tras una gran jugador de Neymar Jr. para Mbappe dio por acabado el partido, pero la guerra siguió en el vestuario, donde los dos jugadores casi llegan a las manos. Fue el capitán Thiago Silva el que medió en un conflicto que solucionará rápidamente el dueño del equipo, con la venta mejor en enero que en junio del delantero uruguayo. Quizás en este punto, habría que preguntarse porqué dejaron ir a Ibrahimovic en el verano de 2016 y se quedaron con el ‘Fallador’.

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