Los bianconeri superan al Chievo Verona por 3-2 con un tanto del joven delantero italiano, al término de un partido más complicado de lo previsto.

De salida marca Khedira

La Juventus arrancó con un temprano gol de Sami Khedira que preveía un partido mucho más cómodo.

La Juventus arrancó con un temprano gol de Sami Khedira que preveía un partido mucho más cómodo.

Quien se hubiera esperado un paseo, se habrá llevado una sorpresa. Y quien esperaba espectáculo, no estará desilusionado: la Juve supera al Chievo con una buena dosis de esfuerzo, logrando la victoria en el descuento con Bernardeschi, tras una serie de golpes dignos de una película.

Desde la ventaja de Khedira, que fue superada por los veroneses, los bianconeri dominaron todo el encuentro, pero tuvieron que sudar la camiseta para volver a Turín con los tres puntos. Así, tras un saque de falta de Pjanic se produce un remate de cabeza de Chiellini hacia atrás para Khedira y gran zurdazo a la red. Han pasado 2 minutos y 41 segundos: no podría empezar mejor el campeonato de la Juve. Y a los 10 minutos incluso pudo haber cerrado el partido si no hubieran molestado a Cancelo cuando buscaba rematar la asistencia de Douglas Costa.

Todos buscan el gol de CR7

La Juventus se adelantó muy pronto en el marcador, con tanto de Sami Khedira.

La Juventus tuvo que remontar un 2-1 con dos goles en los últimos minutos del partido.

Los ojos del Bentegodi buscaban obviamente a Ronaldo. El portugués sufrió un férreo marcaje, aunque no tardó en mostrarse con un tiro raso tras pase de Cuadrado. La presencia de CR7 se siente también en los contragolpes, como el del minuto con Dybala y Cuadrado. El marciano buscaba portería en cuanto tenía opción, y a punto estuvo de marcar en el 30′ con la zurda. Todo parecía muy fácil para los bianconeri. Pero un detalle puede complicar la cosa. La Juve jugaba con demasiada ligereza, y un error atrás puede resultar fatal. Giaccherini se vio libre para centrar y Stepinski remató de cabeza en el centro del área, empatando en el primer tiro a portería y llevando a los equipos al descanso con 1-1.

La Juve comienza la segunda parte con muchas ganas pero el Chievo rápidamente recupera el coraje. Giaccherini es omnipresente y es precisamente a él a quien derriba Cancelo dentro del área, indicando el señor Pasqua el punto de penalti. Y el mismo Giaccherini engañó Szczesny complicando, no poco, la jornada de los bianconeri.

Allegri toma decisiones claves

Leonardo Bonucci empataba el partido en un saque de corner que acabó desviando un jugador del Chievo.

Leonardo Bonucci empataba el partido en un saque de corner que acabó desviando un jugador del Chievo.

Allegri interviene inmediatamente, metiendo a Bernardeschi y Mandzukic en los puestos de Cuadrado y Douglas Costa. Ronaldo y todo el equipo lo siguen intentando, y un asedio así al final tiene que ser premiado. Tras un intento de Dybala, blocado por Sorrentino, Bonucci remata el saque de esquina de Bernardeschi y logra el empate.

El empate no sirve a los bianconeri, que seguían empujando. Y a tres minutos de 90′ llegaría el gol de la ventaja: Alex Sandro la pone al medio, el balón golpea en Ronaldo que se choca con Sorrentino y asiste a Mandzukic, que anota de cabeza. El señor Pasqua primero convalida, pero después, tras ver de nuevo la acción, ve falta del portugués sobre el portero y anula el gol.

En ese momento comienzan los cinco minutos de descuento. ‘Fino alla fine’ tiene un significado preciso para la Juve y lo demuestra una vez más: en el 48′ Alex Sandro, de nuevo él, se va de nuevo por la izquierda y pone un balón venenoso que encuentra en el centro del área a Bernardeschi, listo para hacer el gol de la victoria. Quizá pudo ser más fácil, prestando más atención tras el gol de la ventaja, pero una victoria así es más dulce y sobre todo tiene un significado más valioso: este equipo tiene un nivel técnico monstruoso, se ha visto. Pero también el habitual y extraordinario carácter de acero. Y esta arma es la más poderosa de todas.

Fuente: Juventus.com