La Albiceleste no pasó del empate a uno frente a la colista de la fase de clasificación, una Vinotinto que en estas eliminatorias sudamericanas de clasificación para el próximo Mundial de Rusia 2018 ha sacado dos inesperados empates ante Colombia (0-0) y Argentina. Lionel Messi se volvió a encontrar absolutamente sólo en la selección del ya criticado Sampaoli.

Un equipo sin alma

Paulo Dybala no pudo brillar en el triste empate de Argentina contra Venezuela en el Monumental.

Paulo Dybala no pudo brillar en el triste empate de Argentina contra Venezuela en el Monumental.

La doble subcampeona de América y subcampeona del Mundo parece predispuesta complicarse la vida en estas eliminatorias mundialistas. Argentina ya dio una pésima imagen ante Uruguay en el Estadio Centenario de Montevideo, pero al menos allí existía la excusa de que los charrúas, pese a la enorme lacra que se sienta en su banquillo desde hace lustros y que responde al nombre de Óscar Washington Tabárez, son un equipo muy duro en defensa, que tiene dos jugadores de primer nivel en la delantera como Edinson Cavani y Luís Suárez, y ocupaban una posición por delante de la propia Argentina.

Uruguayos y argentinos jugaron un simulacro de partido, cargado de miedos, de entradas feas y de ningún gusto por el fútbol. Messi, como cualquier telespectador, acabó desesperado, pero ese punto podía valerle a ambos equipos en su objetivo de ocupar los puestos del segundo al cuarto que se meterán de forma directa para la cita rusa del próximo verano.

Ni con Messi ni sin él

Lionel Messi estuvo demasiado sólo ante una Venezuela que sólo ha ganado uno de los 16 partidos jugados.

Lionel Messi estuvo demasiado sólo ante una Venezuela que sólo ha ganado uno de los 16 partidos jugados.

Ni jugar en uno de los escenarios con más tradición del mundo, el Estadio Monumental de Buenos Aires, ni medirse ante la colista del grupo, Venezuela, que sumaba tan sólo una victoria y cuatro empates antes de este partido sirvieron de nada a los hombres de Jorge Sampaoli. El fútbol no apareció por la capital argentina, pese a que el ex entrenador del Sevilla, mucho más preocupado en los últimos días de que sus jugadores hicieran una reivindicación política en favor de un activista de izquierdas que por corregir todo lo malo que se vio en Montevideo, situó a Banega por detrás de una línea de cuatro delantero formada ni más ni menos que por Ángel Di María, Paulo Dybala, Lionel Messi y Mauro Icardi.

Tras un primer tiempo en el que el 10 del FC Barcelona se empeñó en enfrentarse a la Vinotinto como si se tratase de un partido del FIFA 2018…o el Getafe, todo el público esperaba que el equipo acabaría por al menos marcar un primer gol que acabara con la no muy fuerte resistencia venezolana en el partido. Sin embargo, lo que nadie esperaba era que Jhon Murillo adelantase a Venezuela en el minuto 51.

A pelear hasta por la repesca

Lionel Messi se lamenta tras el inesperado empate ante la Vinotinto que mandaría a Argentina a la repesca.

Lionel Messi se lamenta tras el inesperado empate ante la Vinotinto que mandaría a Argentina a la repesca.

Quedaba tiempo de sobra para que Argentina tirase de casta, de orgullo de campeón, y en apenas 3 minutos, el autogol de Rolf Feltscher insuflaba ánimo a los locales, que en con ese resultado perdían la cuarta plaza. El vendaval de ocasiones, la presión de todo el equipo, el juego demoledor que se esperaba que hiciese Argentina tras la llegada de Sampaoli brilló por su ausencia, reemplazado por una apatía y una falta de carácter que han provocado unas críticas feroces hacia los jugadores y hacía el seleccionador, pese a que éste apenas hace tres meses que se ha hecho cargo del equipo.

Argentina no pudo pasar del empate final con Venezuela y lo peor, más allá de volver a caer a la quinta plaza, lo que le haría jugar repesca si esto acabase hoy, es que las sensaciones que transmite un plantel lleno de estrellas empeoran con el paso de las jornadas, esté quién esté en el banquillo.

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